El Alcorcón resiste el asedio del Europa y suma un empate sin goles sostenido en su portero y en un ejercicio defensivo notable, en un partido de claro dominio local.

Un inicio arrollador del Europa
El conjunto madrileño se vio sorprendido desde el pitido inicial por un Europa que salió desbocado. En el primer minuto, los locales ya estuvieron a punto de abrir el marcador con una doble ocasión que obligó a la zaga alfarera a salvar un remate bajo palos y a reaccionar con rapidez ante un posterior disparo de Mahicas.
Durante toda la primera mitad, el Alcorcón sufrió para contener el ritmo impuesto por su rival. Escoruela castigó una y otra vez por banda . Los amarillos apenas lograron estirarse en ataque, más allá de una falta lateral que terminó en la red, aunque el tanto fue anulado por fuera de juego.
Resistencia tras el descanso
Tras el paso por vestuarios, el guion apenas varió. El Europa mantuvo la iniciativa y volvió a exigir a un Alcorcón cada vez más replegado. Ayesa reapareció con una parada clave para sostener el empate, mientras que Flere tuvo que intervenir bajo palos en la mejor ocasión local del segundo tiempo, en el momento de mayor apuro visitante.
Pese a la presión constante, el equipo madrileño se mantuvo firme en defensa, cerrando espacios y fiando sus opciones ofensivas a alguna acción aislada que nunca llegó a concretarse con verdadero peligro.
El Europa no dejó de creer hasta el final. Khalid rozó el gol en el minuto 77 al quedarse a centímetros de un balón decisivo, e Izan probó fortuna en el 85 con un disparo lejano que pasó muy cerca del poste.
Con más iniciativa, más intensidad y muchas más ocasiones, el conjunto local hizo méritos suficientes para llevarse la victoria. Sin embargo, el Alcorcón salió con un punto que sabe a oro, fruto de su capacidad de sufrimiento y de un excelente trabajo defensivo, aunque el empate deja la sensación de que fue menos de lo que mereció el Europa.
