El Atlético tropieza en Brujas y deja la eliminatoria abierta para resolverla en el Metropolitano



El Atlético de Madrid empató 3-3 ante el Club Brujas en el Jan Breydel, en la ida del playoff de la Champions League. El equipo de Diego Pablo Simeone llegó a tener una ventaja de dos goles, permitió la reacción belga que incluso volteó el marcador y terminó rescatando un resultado que deja sensaciones encontradas. No es el resultado ideal, pero la eliminatoria queda abierta y el Metropolitano dictará sentencia.

El Atlético de Madrid parecía tener la noche bajo control, pero terminó firmando un 3-3 lleno de giros ante el Club Brujas en el Jan Breydel. Tras el golpe sufrido en Vallecas, los de Diego Pablo Simeone saltaron con máxima concentración y un once de gala que golpeó temprano. A los 8 minutos, el VAR detectó una mano de Seys y Julián Álvarez convirtió el penal con frialdad para adelantar a los rojiblancos. El Brujas reaccionó con valentía, obligando a Jan Oblak a intervenir con dos paradas de alto nivel, pero justo antes del descanso llegó otro golpe clave: córner de Julián, peinada de Griezmann y Ademola Lookman apareció en el segundo palo para firmar el 0-2. El panorama parecía encarrilado.

La segunda mitad cambió por completo el guion. En apenas diez minutos, el Atlético se desconectó y el Brujas, impulsado por su joven ataque, igualó el partido. Onyedika y Tresoldi aprovecharon las facilidades defensivas de un equipo que perdió el control del balón y sufrió por las bandas. Simeone movió el banquillo con la entrada de Baena y Sørloth, y el encuentro entró en un tramo caótico. El delantero noruego rozó la victoria con un cabezazo al larguero y un mano a mano que Mignolet salvó de forma milagrosa.

El Atlético volvió a ponerse por delante en el minuto 79, cuando una internada de Llorente terminó en un centro tenso que Ordóñez introdujo en su propia portería al intentar despejar. El 2-3 parecía definitivo, pero el desenlace guardaba otro golpe. En el minuto 90, Tzolis sacó un zurdazo cruzado que batió a Oblak. El linier señaló fuera de juego, pero el VAR validó el tanto al confirmar que Nahuel Molina habilitaba la jugada por milímetros.

El empate deja sensaciones encontradas: el Atlético marcó tres goles fuera de casa, algo poco habitual en Bélgica, pero no supo cerrar un partido que llegó a tener controlado. La eliminatoria queda abierta y el Metropolitano tendrá la última palabra para evitar que esta noche se convierta en una pesadilla europea.