La Máquina es campeona del Clausura 2026 después de derrotar 2-1 a Pumas en una final llena de drama, emociones y un cierre simplemente inolvidable en el Estadio Olímpico Universitario.
Tras un empate sin goles en la ida, la vuelta arrancó con el alma en juego. Pumas golpeó primero con un tanto de Robert Morales que hizo explotar Ciudad Universitaria y parecía acercar el título a los universitarios. Pero este Cruz Azul aprendió a no rendirse jamás.
El equipo celeste reaccionó en la segunda mitad gracias a una jugada de Rodolfo Rotondi que terminó en autogol de Rubén Duarte, devolviendo la esperanza a toda la afición cementera.

Y cuando el partido parecía destinado al alargue, apareció el héroe de la noche. Porque si en 2013, a esos minutos, el destino tenía preparado uno de los golpes más dolorosos en la historia del club… esta vez el fútbol le debía una alegría a Cruz Azul.
Rodolfo Rotondi, el hombre que cargó con el peso ofensivo de Cruz Azul durante toda la liguilla, sacó un disparo letal en tiempo agregado para marcar el 2-1 definitivo y desatar la locura celeste. Un gol que ya quedó grabado en la historia reciente del club.
Pero detrás de esta conquista también hay una historia increíble en el banquillo. Joel Huiqui, quien tomó al equipo de forma interina tras la salida de Nicolás Larcamón, terminó guiando a Cruz Azul hasta levantar el título. El exdefensor cementero pasó de apagar el incendio a convertirse en campeón del fútbol mexicano.
Después de años de golpes, finales perdidas y noches dolorosas, Cruz Azul vuelve a ser rey de México. Y esta vez, la gloria llegó con sufrimiento, y un final digno de película.
