El Estadio Banorte volvió a latir con un Clásico Joven… pero sin ganador. América y Cruz Azul firmaron un empate 1-1 en un partido intenso, con emociones en la primera mitad y un cierre cargado de tensión en el regreso del histórico inmueble.
El encuentro arrancó con un ambiente espectacular. El regreso del antiguo Estadio Azteca, ahora bajo el nombre de Banorte, fue el escenario perfecto para un duelo que prometía intensidad desde el primer minuto. América intentó imponer condiciones desde el inicio, presionando alto y buscando abrir el marcador con velocidad por las bandas.
La recompensa llegó para las Águilas. Patricio “Pato” Salas adelantó al conjunto azulcrema con un gran remate que desató la euforia en las gradas y convirtió su anotación en el primer gol oficial del estadio tras su reapertura.

Sin embargo, Cruz Azul reaccionó antes del descanso. En el tiempo agregado de la primera mitad, Omar Campos apareció dentro del área para marcar el 1-1 y silenciar momentáneamente a la afición americanista. El gol, además, tuvo una carga emocional especial, ya que el futbolista celeste rompió en lágrimas tras su anotación.
La segunda mitad fue más cerrada, con ambos equipos intentando inclinar la balanza, pero sin claridad en el último tercio. América tuvo mayor posesión en algunos tramos, mientras Cruz Azul apostó por el contragolpe. Pese a un cierre frenético y con llegadas en ambas áreas, el marcador no volvió a moverse.
El empate deja sensaciones encontradas para ambos conjuntos. América no logra aprovechar su localía en un partido histórico, mientras Cruz Azul rescata un punto importante en un escenario complicado.
