El posible regreso de José Mourinho al Real Madrid ya dejó de parecer una locura y empieza a tomar forma como una auténtica necesidad dentro del club blanco. Tras una temporada marcada por la tensión interna, los malos resultados y un vestidor fracturado, el nombre del técnico portugués volvió a colocarse en el centro de todas las conversaciones en Valdebebas.
Según información de AS, el acuerdo entre Mourinho y el Real Madrid está prácticamente cerrado hasta 2028, aunque el anuncio oficial todavía dependería de los procesos internos y electorales del club.

La operación comenzó a gestarse desde marzo, cuando Jorge Mendes acercó nuevamente el nombre del portugués a Florentino Pérez. En aquel momento parecía imposible, pero el deterioro del ambiente en el vestidor y la falta de autoridad dentro del equipo terminaron cambiando completamente el panorama.
El club considera que Mourinho puede devolverle al equipo algo que ha perdido durante esta temporada: orden, competitividad y liderazgo. La tensión interna, las discusiones dentro del vestidor y las dudas alrededor del proyecto deportivo provocaron que la directiva comenzara a buscar una figura fuerte capaz de recuperar el control del grupo.
Además, el técnico portugués habría puesto condiciones claras para aceptar el reto. Mourinho quiere mayor poder en la toma de decisiones deportivas, influencia directa en los fichajes y una reestructuración interna dentro del primer equipo.
Su posible regreso también reabre uno de los capítulos más intensos en la historia reciente del madridismo. Durante su primera etapa entre 2010 y 2013, Mourinho conquistó una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España, además de devolverle competitividad europea a un Real Madrid que llevaba años sin alcanzar las semifinales de Champions League.
