Noche de Champions de las que se recuerdan. El Paris Saint-Germain se impuso 5-4 al Bayern de Múnich en la ida de las semifinales en el Parque de los Príncipes, en un partido completamente loco, de ida y vuelta constante y con nueve goles que dejaron la eliminatoria totalmente abierta.
Desde antes del silbatazo inicial ya se sentía que no era un partido cualquiera. París vivía una de esas noches grandes, con el estadio convertido en una caldera y con el objetivo claro: dar el primer paso rumbo a la final.

El encuentro arrancó sin especulación. Tanto el equipo de Luis Enrique como el de Vincent Kompany salieron con todo, sin guardarse nada. Y el primero en golpear fue el Bayern. Tras un par de avisos, llegó una contra rápida en la que Luis Díaz fue derribado por Pacho dentro del área. El árbitro no dudó y señaló penalti. Harry Kane lo transformó con tranquilidad para el 0-1.
El golpe no tumbó al PSG. Todo lo contrario. El equipo parisino reaccionó con carácter y empezó a crecer en el partido. El empate llegó gracias a Kvaratskhelia y poco después Joao Neves, de cabeza tras un córner, firmó la remontada. Pero el partido estaba lejos de tener dueño.
El Bayern respondió antes del descanso con el empate de Olise, aprovechando un error defensivo, y cuando parecía que todo se iba igualado al descanso, apareció otra vez el caos: penalti para el PSG tras intervención del VAR y Dembélé puso el 3-2 justo antes del entretiempo.
La segunda parte fue aún más salvaje. El PSG salió lanzado y en cuestión de minutos parecía sentenciar el partido. Kvaratskhelia firmó su doblete y Dembélé hizo lo propio para poner un 5-2 que daba la sensación de definitivo.

Pero este Bayern no se rinde nunca. Primero Upamecano recortó de cabeza y, apenas unos minutos después, Luis Díaz firmó el 5-4 con una gran definición que devolvía la vida a los alemanes y encendía todavía más el partido.
El tramo final fue de auténtico infarto. El Bayern empujó con todo en busca del empate, mientras el PSG resistía y buscaba matar el partido a la contra. No hubo más goles, pero sí tensión hasta el último segundo.
El resultado final deja una ventaja mínima para el PSG (5-4), pero sobre todo una eliminatoria completamente abierta que se decidirá en Alemania. Lo único claro es que, después de lo visto en París, todo puede pasar.
