El Sporting de Braga venció 2-1 al SC Freiburg en la ida de las semifinales de la UEFA Europa League, en una noche que pasó de la tensión al éxtasis en cuestión de segundos.

El partido arrancó con un golpe tempranero . Braga salió con personalidad, empujado por su gente, y encontró premio rápido: Demir Tiknaz apareció dentro del área para poner el 1-0 al minuto 8. Un inicio perfecto, de esos que hacen creer que la noche podía ser cómoda.
Pero el fútbol europeo no perdona. Y menos en semifinales.
El Freiburg reaccionó casi de inmediato. Aprovechó un error en salida de los portugueses y Vincenzo Grifo definió con calidad para empatar el partido al 16’. Todo volvía a empezar.
El encuentro entró en una fase más cerrada, más táctica. De esas donde cada balón pesa. Antes del descanso, Braga tuvo la gran oportunidad de recuperar la ventaja desde el punto de penal… pero Zalazar se encontró con un muro llamado Atubolu. El portero alemán sostuvo a los suyos y mantuvo viva la eliminatoria.
La segunda mitad fue una batalla. Más física, más emocional. Braga empujando, Freiburg resistiendo. El reloj corría y el empate parecía firmado.
Hasta que llegó el momento.
Minuto 90+… caos en el área… un balón suelto… y apareció Dorgeles. Instinto puro. Gol. Locura total en Braga. Un tanto en el último suspiro que desató la euforia y cambió por completo el guion de la eliminatoria.
Porque no es lo mismo viajar a Alemania con empate… que con ventaja.

El 2-1 deja al Braga a un paso de volver a una final europea, algo que no consigue desde 2011. Mientras, el Freiburg se marcha con la sensación de haber competido, pero con el golpe durísimo de haberlo perdido en el último segundo.
La eliminatoria se decidirá el próximo jueves en Alemania, donde se conocerá al finalista.
