Santiago Giménez volvió. Y no fue un regreso cualquiera.
Después de casi cinco meses lejos de las canchas, el delantero mexicano reapareció con el AC Milan en la victoria 3-2 ante el Torino, dejando atrás una larga recuperación marcada por lesión, operación y mucha incertidumbre.
El ‘Bebote’ no jugaba desde finales de octubre, cuando una lesión en el tobillo derecho lo obligó a pasar por el quirófano y a iniciar un proceso de rehabilitación que lo mantuvo fuera durante más de 130 días.

Su regreso llegó en San Siro, en un escenario grande y en un partido lleno de emociones. Giménez ingresó al minuto 77 en lugar de Christian Pulisic, con el Milan ya en ventaja, y disputó los minutos finales del encuentro, mostrando intensidad e incluso llevándose una tarjeta amarilla en el cierre.
Más allá de los 18 minutos en el campo, su presencia significó mucho más que eso. Fue el final de una espera larga, de días complicados y de dudas. Fue volver a sentirse futbolista.
El Milan se llevó el triunfo con goles de Pavlovic, Rabiot y Fofana en un partido que terminó siendo más sufrido de lo esperado, pero que quedará marcado por algo más importante: el regreso de un delantero que quiere recuperar su lugar.
Ahora, Giménez inicia una nueva etapa. Una en la que buscará ritmo, confianza y protagonismo… con la mira puesta también en el Mundial de 2026.
